Una carta de visita astronómica, tentativamente atribuida a la misteriosa materia oscura, parece ser debido a una fuente más mundana.

Un resplandor inexplicable de la luz de alta energía desde el centro de la Vía Láctea, que se vio por primera vez en 2009, elevó las esperanzas de los científicos de fijar mejor la materia oscura ( SN: 20/11/10, p. 11 ) Esa sustancia no identificada se ha detectado hasta ahora solo a través de su tirón gravitatorio sobre otra materia.

Los físicos pensaron que este exceso de luz energética conocido como rayos gamma podría ser liberado por la aniquilación de partículas de materia oscura esa fábrica sobre el núcleo de la galaxia ( SN: 17/5/14, p. 8 ) Pero un análisis publicado el 6 de agosto en Astronomía de la naturaleza sugiere que la luz no es de materia oscura después de todo. En cambio, los rayos gamma podrían ser escupidos por otros habitantes galácticos, como las estrellas muertas girando llamadas pulsares que se sabe que producen la luz.

Los científicos estudiaron la distribución de los rayos gamma para controlar los orígenes de la luz. Se cree que la materia oscura cubre la Vía Láctea con un halo esférico y sin rasgos distintivos. Pero las estrellas dentro de la galaxia se distribuyen de manera diferente, residiendo en un disco delgado con un bulto en el centro de la Vía Láctea. Las regiones de la galaxia de donde provienen los rayos gamma coinciden mejor con la distribución de estrellas que la de la materia oscura, hallaron los investigadores.

Otros estudios recientes también han levantado dudas que los rayos gamma se deben a la materia oscura ( SN: 5/27/17, p. 15 ), proyectando una sombra sobre las esperanzas brillantes de los científicos.